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Monthly Archives septiembre 2020

septiembre 30, 2020

¿Qué tipos de Empresa existen?

En España existen hasta 20 modalidades diferentes de empresas que podemos crear para hacer una actividad empresarial. Cada una de ellas tiene una naturaleza jurídica diferente y estará basada en relación a la clase de negocio que deseemos emprender. En estos tipos de empresas existen diferencias a nivel de tramitación del proceso de constitución y puesta en marcha. Y, diferencia también en lo que respecta al tema de fiscalidad.

Dependiendo de la clase de empresa que decidamos establecer,tendremos la obligación de encarar una serie de trámites fiscales u otros. Por ejemplo, un autónomo deberá abonar unos impuestos diferentes a los que debe abonar una Sociedad Limitada. De la misma forma, los trámites y formas para hacer frente a estos pagos son diferentes en cada caso.

Tipos de empresa y su clasificación

Clasificación de las empresas según:

  1. Tipo de mercado
  2. Titularidad del capital
  3. Tamaño (lo que respecta a trabajadores)
  4. Según actividad
  5. Ámbito de actuación
  6. Forma jurídica

Existen diferentes clases de empresas, que se dedican a diferentes actividades o bien cuyas peculiaridades dejan clasificarlas en diferentes conjuntos, estas posibles clasificaciones son las que mencionamos anteriormente y que vamos desarrollar a continuación.

Conforme a la titularidad del capital – La participación del Estado en la propiedad o bien de la titularidad del capital:

  • las compañías pueden ser privadas, cuando la propiedad y el control se halla a cargo de particulares
  • públicas, cuando el capital y el control están a cargo del Estado
  • mixtas, cuando la propiedad es compartida

Conforme su tamaño – Existen diferentes criterios para medir la dimensión de la empresa:

  • si atendemos al número de trabajadores, podemos llamar microempresa a aquella que tiene menos de diez trabajadores
  • pequeña empresa a la que tiene menos de cincuenta trabajadores
  • mediana empresa si tiene menos de 250 trabajadores
  • grande empresa a las que tienen más de 250 trabajadores.

Conforme su actividad – Hay 3 tipos de empresas:

  • Las del sector primario como pueden ser; empresas agrícolas, mineras, ganaderas, pesqueras.
  • Las empresas del sector secundario, como las que desarrollan su actividad productiva al convertir físicamente unos recursos en otros más útiles para su empleo, (empresas industriales y de construcción)

Empresas del sector terciario o servicios: cuya actividad es la prestación de servicios, como pueden ser; comerciales, de hostelería, sanitarios, financieros, de transportes, comunicaciones, educativos o recreativos, entre otros.

Conforme la clase de mercado – Monopolista, Oligopolistas, competencia monopolística o competencia perfecta.

  • Compañías monopolísticas, cuando la empresa es la única que ofrece un bien o servicio a muchos clientes
  • Oligopolistas, cuando pocas son las empresas que ofrecen un mismo producto y con peculiaridades afines, siendo muchos los demandantes
  • Empresas de competencia monopolística, en la que existen numerosas empresas que ofrecen un producto afín a una multitud de demandantes
  • Las compañías en competencia perfecta, donde muchas empresas ofrecen un mismo producto a todos y cada uno de los demandantes y tienen poco poder de resolución en el mercado.

Conforme su forma jurídica – Dos formas distintas:

  • Empresa individual, cuando el dueño es una sola persona
  • Empresa social o sociedad, cuando son múltiples los dueños de exactamente la misma.

Conforme su campo de actuación – Podríamos clasificar las compañías en: locales, provinciales, regionales, nacionales y también internacionales.

Las principales características de los tipos de empresas

Una de las principales características y que es la más común, es diferenciar las empresas según su sector o la actividad económica que desarrollarán.

Aquí podemos desarrollar más a fondo cada una de las actividades económicas que existen.

  • El sector primario: Está dedicado a la obtención de materias primas. Este ámbito lo conforman actividades económicas como la agricultura, la ganadería, la pesca o bien la minería.
  • El sector secundario: En las que están incluidas todos y cada uno de los negocios de carácter tanto industrial como de la construcción. Esta clase de empresas se identifican por encargarse bien a la extracción de materia prima, o también, a la transformación de estas materias en productos elaborados. Asimismo esta clase de empresas son variadísimas y se pueden subdividir por su parte en diferentes tipos, como industrial, textil, vinícola, alimenticia o bien siderúrgica.
  • El sector terciario: En esta categoría se pueden distinguir a las compañías dedicadas al ámbito servicios o bien comercio.

En el sector de los Servicios, podemos encontrar aquellas empresas que están enfocadas a prestar a los clientes un servicio. En esta categoría se pueden distinguir empresas que dan servicio de tipo social, jurídico, informático o bien servicios de transportes.
Las compañías comerciales son aquellas dedicadas a la adquisición y venta de recursos materiales. Existen comercios variadísimos, según la clase de de producto con el que se comercialice. De esta manera se puede hablar de comercios de nutrición, electrodomésticos, muebles, ropa, jardín , etc…

En función de su forma jurídica

Como mencionamos antes, en función de la forma jurídica existen dos tipos de empresas: La individual y la sociedad. Pero, existen diferentes clases de empresas conforme esta condición, no obstante, aquí solo vamos a destacar las 4 más comunes:

  • Empresario individual – Aquella persona que decide emprender una actividad económica por su cuenta. En contraste al resto de formas, este tiene la obligación de contestar ante sus deudas con sus recursos.
  • Sociedad limitada – Esta clase de empresa está formada por uno o más asociados que aportan a la compañía dinero o recursos, con un mínimo de tres mil euros. Su responsabilidad es limitada y el capital de esta clase de empresas se divide en participaciones, acorde a las aportaciones efectuadas.
  • Sociedad anónima – La gran diferencia entre la sociedad anónima y la sociedad limitada es el capital mínimo que se requiere, de poco más de 60.000 euros. Además de esto, las S.A. se divide en acciones, que pueden venderse de forma libre.
  • Sociedades laborales – La principal característica de estas empresas es que la mayoría de la propiedad de la compañía pertenece a los trabajadores. En un caso así, ningún trabajador puede tener más del 33% del capital, y el conjunto de asociados no trabajadores no pueden tener más del 49% de la capital.

¿Cuál de estos tipos de empresa se adaptará a tu proyecto?

En nuestra Asesoría y Consultoría te podemos asesorar sobre el tipo de empresa que más te puede interesar crear. Sociedad limitada, sociedad colectiva, ¿o bien tal vez sea más apropiada una sociedad civil? ¿Qué forma jurídica es la más recomendable para mi negocio? Esta es una de las principales preguntas que debe solucionar el emprendedor, y en España no resulta fácil de contestar por el elevado número de variaciones que la presente legislación contempla. Como te hemos indicado antes, puedes contar con nosotros para evaluar el tipo de empresa más adecuado, así como su constitución y posterior gestión. En cualquier caso, esperamos que este artículo te haya servido de ayuda y con estos conceptos básicos te hagas una idea, sobre el tipo de empresa que mejor se puede adaptar a tu caso.

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septiembre 30, 2020

Grupos de cotización: todo lo que no sabías

Probablemente te hayas fijado en un dato que aparece en tu nómina pero que no comprendes del todo qué es. Estos datos se refieren a los grupos de cotización. Si para ti es un término confuso y deseas salir de dudas, estás en el lugar indicado. Si deseas saber por qué razón aparece en la nómina y cuáles son las implicaciones que tiene sobre tu sueldo, debes seguir leyendo. En el presente artículo te explicamos qué son los grupos de cotización y todo cuanto has de saber sobre ellos.

grupos de cotizacion

¿Qué son los grupos de cotización?

Esencialmente estos grupos representan las distintas categorías profesionales. Determina la clase de labor que el trabajador efectúa en la compañía para la que trabaja. Eso sí, no hace referencia a la titulación. Si bien sí determina el salario que recibe por su trabajo y la contribución que la compañía debe hacer por dicho trabajador a la Seguridad Social.

En este sentido, los grupos de cotización marcan el nivel de contribución que una compañía debe efectuar a la Seguridad Social, dependiendo de la clase de trabajador que tiene contratado. Un empleado está en su derecho de recibir una serie de bonificaciones en el caso de estar de baja, por ejemplo. O bien otra clase de coberturas, como puede ser el acceso al paro, en caso de que nos hallemos en situación de desempleo. Estas remuneraciones cambian en función de la forma en la que se haya contribuido al sistema nacional de la Seguridad Social. Y dicha contribución está supeditada al grupo de cotización al que pertenece cada trabajador.

Grupos de cotización que existen

que son los grupos de cotizacion

Actualmente existen 11 grupos de cotización. Para conocer el tuyo no tienes más que mirar en tu nómina o bien tu contrato de trabajo. Puede ser cualquiera de estos:

Conjunto 1: ingenieros y licenciados

Conjunto 2: ingenieros técnicos, peritos y asistentes titulados

Conjunto 3: jefes administrativos y de taller

Conjunto 4: asistentes no titulados

Conjunto 5: oficiales administrativos

Conjunto 6: subalternos

Conjunto 7: auxiliares administrativos

Conjunto 8: oficiales de primera y segunda

Conjunto 9: oficiales de tercera y especialistas

Conjunto 10: peones

Conjunto 11: trabajadores menores de dieciocho años, sea como sea su categoría profesional

En los diferentes convenios colectivos se definen las características de cada uno de los grupos profesionales, como la titulación y las funciones. De ahí que, al firmar un contrato, en una de las cláusulas debe figurar el grupo al que pertenece.

¿Por qué es tan importante el grupo de cotización?

grupos cotizacion nominas

Los grupos de cotización son esenciales para determinar 2 aspectos clave que repercutirán en la contraprestación que una compañía da por tu trabajo:

  • El sueldo: los diferentes grupos sirven para establecer unos topes mínimos y máximos en la retribución de los trabajadores.
  • La base de cotización: los grupos asimismo señalan lo que la compañía debe aportar a la Seguridad Social como retribución. El BOE —Boletín Oficial del Estado— publica todos los años unas tablas que determinan las bases mínimas y máximas para estos. La base es el sueldo del trabajador y a partir de ella se efectúan diferentes cálculos que determinan la cantidad que debe abonar la compañía como Seguridad Social. Cada grupo tiene unas bases mínimas y máximas.

Asimismo, desde el 1 de enero 2019 las bases mensuales de cotización para cada grupo son las siguientes:

  • Grupo 1: 1.466,40 euros la mínima y 4.070,10 euros la máxima.

Grupos de 2 a 7: 1.057,80 € la mínima y 4.070,10 € la máxima.

Grupos 8 a 11: 35 € la mínima y 135, 67 € la máxima, en este caso la base de cotización es diaria y no mensual como en el resto de casos.

Por consiguiente, para calcular cuál es el coste para la compañía por un trabajador hay que tener en consideración múltiples factores, pero podríamos establecer unos porcentajes orientativos:

  • La compañía debe abonar un 23,6% de la base en término de contingencias comunes.
  • Asimismo, abonará un 5,5% del sueldo mensual en término de prestación por desempleo.
  • 3,5% en término de coberturas para accidentes de trabajo o bien enfermedades relacionadas con el campo profesional. Este porcentaje puede cambiar.
  • 0,6% en término de capacitación para el empleado.
  • 0,2% al FOGASA, el fondo de cobertura para posibles despidos de empresas en quiebra.

Estas aportaciones hacen que una empresa pague por un trabajador una cantidad considerablemente superior al sueldo. Como ejemplo, un trabajador que cobre 1200 € netos, podría suponer un coste total para la empresa en torno a 2.000 €.

Grupo de cotización en autónomos

Todos y cada uno de las personas que efectúan alguna clase de trabajo han de estar adscritos a la Seguridad Social. En el caso de los asalariados o bien contratados por una compañía (la mayor parte de las personas), lo hacen por medio de los grupos de cotización citados para el Régimen General de la SS. Pero si eres autónomo la manera en que se paga la cuota y se accede a las citadas bonificaciones es diferente. Vale la pena efectuar un pequeño repaso a este campo, puesto que en España existen más de 3 millones de personas que cotizan a la Seguridad Social como trabajadores por cuenta propia.

En realidad, no existe el grupo de cotizaciones para los autónomos. Al menos, no en exactamente las mismas circunstancias que lo explicado de antemano en el Régimen General. Una persona puede auto emplearse y empezar a trabajar como autónomo, prestando algún servicio o bien efectuando de ciertos trabajos.

En este Régimen el profesional puede seleccionar cotizar por la cantidad que desee, en unas cuotas mínimas y máximas. Como resulta lógico, cuanto más aporte mensualmente, mejores van a ser sus coberturas en el caso de baja por enfermedad, accidente laboral, jubilación, desempleo, etc. Conforme el Boletín Oficial del Estado, estas cuotas continúan, por el momento, iguales por año precedente, 893,10 euros de mínima y, de máxima, 3.642 euros.

En base a ellas, se va a pagar un 29,8 % de la base escogida, por el término de contingencias comunes. Y un 29,3% para contingencias profesionales y cese de actividad (el paro de los autónomos). Un autónomo que decida incluir todas y cada una estas coberturas, si no tiene acceso a ninguna bonificación auxiliar, pagará en torno a los 893,10 euros

Como ves, conocer los grupos de cotización y saber a cuál perteneces resulta determinante para saber cuál es tu sueldo y lo que la compañía debe aportar por ti a la Seguridad Social. Recuerda que puedes revisar cuál es tu grupo en la nómina o bien tu contrato. Si tienes dudas, contacta con una consultoría experta, te informará todo cuanto precises saber sobre los grupos de cotización.

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septiembre 29, 2020

Fiscalidad en la Empresa: Conceptos

fiscalidad en la epresa

La fiscalidad en las empresas es el conjunto de impuestos, tasas y contribuciones que la legislación tributaria les demanda a consecuencia de su actividad económica.

La carencia de perspectivas laborales en este país ha impulsado a numerosos trabajadores a buscar, en la vía del emprendimiento, una salida profesional para su supervivencia. Bajo este escenario, menos conocido, los emprendedores se han visto obligados a familiarizarse con nuevos conceptos y responsabilidades relacionados con la fiscalidad en la Empresa. Pero también, con las obligaciones contables y de facturación y la planificación económica y financiera.

Por desgracia, las contrariedades de financiación y los retrasos en los cobros están tras muchos intentos frustrados.

Fiscalidad en la empresa en España

En España hay un gran talento y tenemos el potencial humano para desarrollar proyectos tecnológicos y productivos. Pero ese potencial no puede crecer si no se riega y el agua que precisa es, el dinero. Si eres autónomo o bien una pequeña y mediana empresa, debes saber que existe la Fiscalidad en la Empresa.

Una de las principales tareas para asegurar la supervivencia de tu negocio es saber cómo funciona la fiscalidad en las pequeñas y medianas empresas y autónomos. Esto es esencial, no solo para conocer y presentar a tiempo todos y cada uno de los impuestos sino también, para integrar esos compromisos de pago de manera segura y tener de esta forma controlada la liquidez.

Por tanto, vamos a indicarte qué es la fiscalidad de una empresa y de qué forma se administra.

¿Qué es la Fiscalidad en la Empresa?

fiscalidad de la empresa en españa

Para desarrollar una actividad empresarial o bien profesional es indispensable cumplir las obligaciones tributarias. El sistema tributario es el conjunto de leyes que tienen como fin regular y aplicar los diferentes tributos que una empresa, como ente económico, tiene la obligación de atenderlos para contribuir al mantenimiento de los servicios públicos y los gastos del Estado. En APF Consultores nos encargamos de que tu empresa cumpla con las obligaciones fiscales, al mismo tiempo que evaluamos la forma de que ahorres al máximo en tus impuestos.

La Administración Pública se vale de la Ley General Tributaria (LGT) para ejercer su función recaudatoria, ordenando y regulando las diferentes aportaciones de los ciudadanos y de las compañías en forma de tributos, siendo los más importantes, los impuestos.

El principal soporte de la contribución es el hecho imponible, un acto de naturaleza jurídica o económica que produce la obligación fiscal para el sujeto pasivo: persona física y/o jurídica obligada al pago.

Diferentes elementos del sistema tributario que debes conocer

que es la fiscalidad en la empresa

Las vías de recaudación

Estas se dividen en 3 categorías:

  • Las tasas – Son de ámbito local y son aplicadas para la utilización del espacio público o para contratar servicios que son de prestación pública. Un ejemplo: pedir un espacio para una terraza o bien la recogida de basuras.
  • Las contribuciones especiales – Se abonan en el momento en que un servicio u obra pública afecta a la revalorización de una propiedad del contribuyente. A nivel empresarial, podría ser el saneamiento o mejora vial de un polígono industrial.
  • Los impuestos – Se aplican sin contraprestación y el hecho imponible es la capacidad económica del sujeto pasivo. Son el principal referente tributario para las compañías.

Naturaleza de los Impuestos

Existen 2 tipos:

  1. Los impuestos Directos

Gravan de manera directa al hecho de tener capacidad económica (un patrimonio o bien un negocio).

  • Los impuestos Indirectos

Se derivan de una manifestación de esa capacidad económica (por ejemplo, los que se aplican al consumo como expresión de riqueza).

El ámbito de aplicación

La potestad tributaria corresponde al Estado. Aunque los ayuntamientos y Comunidades Autónomas tienen asignadas competencias en sus respectivos campos de actuación.

Los Impuestos estatales – Los tributos de mayor rango y también incidencia empresarial son los estatales y están formados por:

  • renta de las personas físicas (IRPF)
  • de sociedades (IS): destinado a las sociedades mercantiles (sociedad anónima y limitada) y otras entidades prevista en la ley.
  • sobre el valor añadido (IVA): grava el consumo final de bienes/servicios y toma a las compañías como unidades recaudadoras para Hacienda debido a su función comercial, con la emisión y recepción de facturas.

Impuestos locales y municipales – Los municipios recolectan otros tributos esenciales con incidencia para la mayor parte de los negocios:

  • Impuesto de actividades económicas (IAE).
  • Impuesto sobre bienes raíces (IBI).
  • Impuesto sobre automóviles de tracción mecánica (IVTM) Para todos los automóviles de la empresa.
  • Impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO).
  • Impuesto sobre el aumento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU).

El más importante, aunque están exentos los negocios que no alcancen el millón de euros de facturación es el (IAE).

Impuestos autonómicos – Las comunidades autónomas pueden fijar y administrar tributos propios, por algún hecho imponible no recogido por otras administraciones (es frecuente el impuesto por efectuar actividades contaminantes).

También tienen cedida la administración de sucesiones y donaciones, de transmisiones y actos jurídicos documentados.

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septiembre 21, 2020

Las principales diferencias entre impuestos directos e indirectos

La diferencia entre impuestos directos e indirectos es la base sobre la cual se aplican. Mientras que los impuestos directos gravan la riqueza de las personas, los impuestos indirectos gravan la manera en que se emplea esta riqueza.

Los impuestos son las tributaciones o pagos que deben efectuar los ciudadanos al gobierno sin que este se halle obligado a entregarles una contraprestación directa. En una mayoría de países, los impuestos forman la fuente de recursos más relevante para el gobierno. De no contar con ellos seguramente no podrían financiar sus actividades ni tampoco las políticas sociales.

Impuestos directos e indirectos y sus categorías

clasificacion de los impuesto directos e indirectos

Los impuestos se pueden dividir en diferentes categorías. Si consideramos la base sobre la que se aplican se dividen en impuestos directos o bien indirectos.

  • Los impuestos directos, gravan el patrimonio, ingresos o una manifestación directa de la riqueza de la persona. De esta forma,estos pueden gravar casas, terrenos o sueldos, entre otras riquezas patrimoniales.
  • Los segundos, los impuestos indirectos, gravan el empleo o bien la manifestación indirecta de la riqueza. De este modo, pueden gravar el consumo de recursos o servicios.En términos simples, los impuestos directos gravan lo que una persona tiene o bien ingresa. El impuesto de la renta, impuestos a sociedades o también impuestos a la riqueza y patrimonio, son algunos ejemplos esenciales de este impuesto.Los impuestos indirectos gravan la manifestación indirecta de la riqueza de las personas. Es precisamente por esto, que gravan el consumo y las transmisiones de recursos o derechos.

    Impuestos directos en España

impuestos directos e indirectos

En el caso de España, los principales impuestos directos son los siguientes:

  • Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (Ley 35/2006 de 28 de noviembre y Real Decreto 439/ 2007 de 30 de mayo). En un caso así, el impositor debe declarar todas y cada una de las rentas de trabajo y capital que ha logrado a lo largo del periodo (ejercicio fiscal) y abonar un tributo sobre ellas.
  • Impuesto sobre la Renta de no Residentes (Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo y Real Decreto 1776/2004, de 30 de julio). Se aplica sobre la renta lograda en el territorio nacional por parte de individuos que no tienen una vivienda en España.
  • Impuesto sobre Sociedades (Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo y Real Decreto 1777/2004, de 30 de julio). Se aplica sobre el beneficio neto que consiguen las compañías.
  • Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (Ley 29/1987, de 18 de diciembre, y Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre).
  • Impuesto sobre el Patrimonio (Ley 19/1991, de 6 de junio, y Real Decreto 1704/1999, de 5 de noviembre).
  • Impuesto sobre Recursos Inmuebles. Se aplica sobre la posesión de una residencia.
  • Impuesto sobre Actividades Económicas. Se aplica un tributo sobre la actividad emprendedora.
  • Impuesto sobre Automóviles de Tracción Mecánica. Se paga un tributo por tener un vehículo.
  • Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana.

 

Impuestos indirectos en España

impuestos indirectos y directos

En el caso de España, los impuestos indirectos más relevantes son los siguientes:

  • Impuesto sobre el Valor Añadido, el conocido como IVA. Se aplica sobre el gasto en recursos y servicios para consumo final.
  • Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Grava la circulación de recursos, los derechos y el gasto del dinero o bien la renta que tengamos.
  • Impuestos especiales. Son impuestos que se aplican solo sobre el consumo de ciertos recursos o servicios como tabaco, alcohol, etc..
  • Renta de Aduanas (Reglamento (CEE) 2913/92 del Consejo, de 12 de octubre de 1992, por el que se aprueba el Código Aduanero Comunitario).

Otras características

Para que una contribución de una empresa o persona particular sea considerada como impuesto deberá cubrir ciertas características legales. Así, también debe tener los elementos normativos exigidos por los supuestos jurídicos.

Las características que tienen las contribuciones para ser considerados un impuesto son:

  • Es la cantidad que forma una obligación.
  • Han de ser establecidos por la Ley.
  • Ha de ser proporcional y equitativo.
  • Esta al cargo de personas físicas y morales.
  • Que se hallan en la situación jurídica prevista por la Ley.
  • Debe destinarse a cubrir los gastos públicos.

Los elementos de los impuestos tanto directos como indirectos son:

Hecho imponible: Debe existir una circunstancia de cuya realización depende el origen de la obligación fiscal.

Sujeto pasivo: El que tiene la obligación de abonar, es la persona natural o bien jurídica al que por la ley impone el cumplimiento de las posibilidades tributarias.

Sujeto activo: Es el Estado, quien se ve favorecido de forma directa por las contribuciones de los ciudadanos.

Base imponible: Es la cuantificación y valoración del hecho imponible y determina la obligación fiscal. Se trata de una cantidad de dinero, pero puede asimismo tratarse de otros signos, como el número de personas que viven en una residencia, litros de gasolina, litros de alcohol o bien número de cigarrillos.

Clase de gravamen: Es la proporción que se aplica sobre la base imponible con objeto de calcular el impuesto. Dicha proporción puede ser fija o bien variable.

Cuota tributaria: Es la cantidad que representa el impuesto y puede ser una cantidad fija o bien el resultado de multiplicar el tipo impositivo por la base imponible.

Deuda tributaria: Es el resultado de reducir la cuota con posibles deducciones y de aumentarse con posibles recargos.

 

Todos sabemos que, si no eres experto en estos temas de hacienda y relacionados con los Impuestos directos e indirectos te puedes hacer un lio de los grandes. Cada vez que necesites presentar tus impuestos ya sea como una persona física o jurídica, cuenta siempre con la ayuda de una empresa experta en asesoría fiscal como APF Consultores. Es la mejor opción y te puede quitar muchos dolores de cabeza.

Esperamos que te sirva de ayuda este post y que te saque las dudas. Pero si continuas con cualquier tipo de duda te aconsejamos a contactar con nosotros.

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