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Cómo pagar menos impuestos en una sociedad limitada

29 octubre 2022 monica 0 Comments

El coste de los impuestos es una de las preocupaciones más habituales entre los emprendedores españoles. Una buena planificación fiscal a nivel corporativo reducirá el impacto y los costes fiscales.

En consecuencia, una buena planificación fiscal, nos va a ayudar a mejorar el coste de impuestos de una compañía, mediante un proceso de toma de decisiones cuyo objetivo principal es disminuir al mínimo la cantidad a abonar, siempre manteniendo los límites legales tolerados. Veremos exactamente qué dice la ley tributaria al respecto, cuándo y cómo se paga, y lo más importante: cómo ahorrar dinero y pagar menos. impuestos en una sociedad limitada.

¿Qué es el impuesto de sociedades?

El impuesto de sociedades es el impuesto que pagan las empresas en España sobre los beneficios que genera. Es el equivalente al impuesto sobre la renta que pagan los trabajadores por cuenta propia o por cuenta ajena, pero para empresas o personas jurídicas.

Este tipo de gravamen está diseñado para sociedades o sociedades residentes en España . En el caso de no residentes, tributarán a un tipo diferente.

Es decir, si tu domicilio social y tus operaciones tienen lugar en España, tendrás que pagar este impuesto.

Centrándonos en las empresas establecidas en el territorio español, podemos decir que se trata de un impuesto estatal. Básicamente, esto significa que es exactamente igual en todas las Comunidades Autónomas (excepto Navarra y el País Vasco).

En cuanto a todas las estructuras comerciales corporativas (a diferencia de las individuales), todas pagan impuestos corporativos.

¿Cuál es el tipo del impuesto de sociedades en España?

Dependerá en gran medida del tipo de empresa y actividad. No obstante, a nivel general, la tasa del impuesto de sociedades consiste en un 25% sobre los beneficios.

Pero hay muchos matices.

En primer lugar, y quizás lo más interesante si estás pensando en montar tu propio negocio , recibirás un incentivo fiscal para hacerlo.

En el primer año registras un resultado positivo o ganancia y al año siguiente solo pagarás el 15%.

No obstante, si has estado trabajando por cuenta propia, no podrás beneficiarte de esta reducción y pagarás el 25% habitual.

Impuesto sobre actividades económicas según el tipo de empresa

Como acabamos de comentar, aunque el impuesto en su regla general es del 25%, este variará en función de la actividad y tipo de empresa :

  • Si la empresa tiene fines de lucro, la tasa oscilará entre el 15 y el 30%.
  • En el caso de fundaciones y asociaciones, es del 10%.
  • Para organizaciones sin fines de lucro o cooperativas, 20%.
  • El resto de actividades, como los fondos de inversión o las sicav, disfrutan de un tipo reducido del 1%.
  • Y por último, los fondos de pensiones tributan al 0%.

Cómo pagar menos impuesto de sociedades

pagar menos impuestos en una sociedad limitada

Buenas noticias. No importa en qué tramo impositivo se encuentre según el tipo de su negocio, puede reducir ese porcentaje y pagar menos.

¿Cómo?

En el siguiente apartado lo entenderás perfectamente. Pero por ahora, debes saber que el gobierno, con el fin de incentivar ciertas actividades comerciales, permite la deducción de ciertas partidas.

Por ejemplo, si hablamos de inversiones en I+D o tecnología , o de la contratación de determinados perfiles de trabajadores, puedes reducir tu porcentaje.

De este impuesto se puede deducir todo lo que sea innovador en tu sector o industria. Y puede ser tan simple como invertir en la creación de una aplicación o sitio web.

Ganancia contable

Lo primero que necesitaremos es nuestro resultado contable, obtenido en la cuenta de resultados . Debe obedecer a las normas señaladas a través del Plan General de Contabilidad español.

El resultado contable es la diferencia entre los ingresos y las pérdidas registradas durante el ejercicio.

Este será nuestro punto de partida para calcular el monto total a pagar.

Si bien es cierto que la normativa fiscal lo acepta como base, todavía tendremos que hacer ciertos ajustes.

Resultado fiscal

Aplicaremos entonces los ajustes extracontables al resultado contable , obteniendo así el resultado fiscal al que podríamos aplicar el correspondiente impuesto de sociedades en ausencia de otros supuestos.

Es decir, en realidad tributamos sobre el resultado fiscal, no sobre el resultado contable .

Mediante estos ajustes restamos o sumamos al resultado contable todos los gastos que la contabilidad incorpora en sus cálculos, pero que la ley tributaria no permite.

Por ejemplo, si hemos computado un gasto que no es deducible fiscalmente, debemos sumarlo al resultado contable para obtener el resultado fiscal real. Es decir, aumentaríamos la utilidad sobre la que se aplica el impuesto, ya que la hemos reducido indebidamente en términos contables a ojos de las autoridades fiscales.

Para ello, es fundamental conocer todos los gastos que no se consideran fiscalmente deducibles , y que por tanto tendremos que sumarlos (si se han producido) al resultado contable:

  • Remuneración de los fondos propios de la empresa
  • Gastos de impuesto de sociedades
  • Multas y sanciones
  • Donaciones
  • Costas de las acciones contrarias a la ley
  • Gastos por servicios prestados desde paraísos fiscales
  • Gastos financieros derivados de otras sociedades del mismo holding
  • Costes desproporcionados de los despidos
  • Amortizaciones y provisiones por encima de los límites legalmente establecidos
  • Provisiones y fondos internos para cubrir contingencias

Compensación por pérdidas fiscales

Pero para terminar de pasar de resultado contable a resultado fiscal, aún tendremos que realizar una operación extra. Ahora hay que restar las compensaciones por resultados fiscales negativos (es decir, bases imponibles negativas) de ejercicios anteriores.

En particular, podemos compensar las pérdidas fiscales de los últimos 18 años.

Sin embargo, en el caso de grandes empresas (con una facturación superior a 20 millones de euros), esto no sería posible: tienen una limitación en la compensación de pérdidas.

Sobre esta base imponible aplicaremos el tipo impositivo (resultado contable + ajustes fuera de balance – compensación por resultado fiscal negativo). Es decir, obteniendo finalmente el total a pagar .

Esto se conoce como la obligación tributaria total .

Pero esto no acaba aquí.

Deducciones

como pagar menos impuestos en una sl

Nuestro objetivo ahora es averiguar la cantidad que realmente tenemos que pagar. Como decíamos al principio de esta guía, existen ciertos conceptos que puedes deducir sobre la cantidad de dinero a pagar en concepto de impuesto empresarial. Aquí es donde los aplicaremos.

Podemos aplicar deducciones a la cuota tributaria a pagar, de dos tipos:

  • Deducciones por doble imposición . Esto evita que pagues impuestos dos veces por los mismos ingresos. Por ejemplo, en los casos en que ya hayas tributado en el extranjero como sociedad residente en España, o si tu sociedad recibe dividendos de otra sociedad de la que es socia.
  • Deducciones por inversión . Son aquéllas que fomentan determinadas actividades, como la inversión en I+D+i, la contratación de menores o la contratación de personas con discapacidad, entre otras.

Esto genera lo que se denomina la cuota líquida.

 

La importancia de la planificación fiscal en tu Sociedad Limitada

 

Pongamos el ejemplo de una empresa donde el ejercicio económico (y por tanto su ejercicio económico) va del 1 de enero al 31 de diciembre.

En este caso, la empresa pagará el impuesto de sociedades sobre sus beneficios de todo el año.

Sin embargo, si este negocio planifica adecuadamente durante los últimos meses del año fiscal, puede beneficiarse económicamente en gran medida.

Entonces imagine que el CEO está pensando en hacer una inversión en particular y planea hacerla en enero o febrero del año siguiente.

Si durante este mismo año ha tenido muchos ingresos y excepcionalmente pocos gastos (por lo que decide realizar la inversión), el importe del impuesto a pagar será bastante elevado.

Es por ello que con una adecuada planificación fiscal, puede decidir adelantar la inversión, no esperar al año siguiente e invertir en los siguientes meses, reduciendo así su beneficio y por tanto pagando menos IS .

Este es un ejemplo muy básico y sencillo para demostrar que puedes estructurar tu actividad de determinadas formas para ahorrar impuestos . Pero hay muchos más.

Aplicar deducciones, jugar con las retenciones, los ingresos a cuenta… El espectro de oportunidades es inmenso. Y depende de cada caso en particular.

¿Cómo pagar menos impuestos?

1. Amortizaciones

Las amortizaciones consisten en reducir los activos o pasivos de la contabilidad empresarial. En algunas ocasiones puedes amortizar las inversiones en el número de años deseado, permitiéndote ahorrar en tu tributación.

2. Deducciones

Tienes 3 formas de reducir tu cuota del Impuesto de Sociedades:

  • Por actividades de investigación, desarrollo e innovación tecnológica: Es posible si tu sociedad realiza proyectos de I+D+I, ya que podemos deducir gastos e inversiones de elementos de inmovilizado.
  • Por creación de empleo: si tu empresa va a contratar su primer empleado o para empresas que tengan menos de 50 trabajadores.
  • Por donaciones: si haces una donación a entidades en régimen especial del mecenazgo. Puedes llegar a ahorrar hasta un 40% de la donación realizada.

3. Reserva de nivelación

Esta reserva nos permite compensar las futuras perdidas si tu empresa factura menos de 10 millones de euros anuales. Por tanto, se anticipan a las bases negativas que se generen en los próximos 5 años.

4. Reserva de capitalización

Te permite rebajar la base imponible hasta un 10% del aumento de fondos propios que se generen en el ejercicio económico y se mantengan en un plazo de 5 años.

Se puede realizar de forma voluntaria y pueden acogerse a esta reserva todas las empresas que tributen al tipo general o sean de nueva creación. En este sentido se fomenta la autofinanciación.

5. Contratos de arrendamiento financiero

Si disponemos de un contrato de arrendamiento financiero, se permite amortizar un bien de forma acelerada. Este beneficio fiscal lo pueden obtener empresas pequeñas que cumplan estos requisitos:

  • Que el arrendador sea una entidad financiera o de crédito.
  • Que parte de la recuperación del bien sea constante o creciente.
  • Que se diferencie la carga financiera y de recuperación en las cuotas.
  • Que el contrato tenga una duración mínima de 2 años para bienes muebles y de 10 para bienes inmuebles.

6. Bases imponibles negativas

Si en anteriores ejercicios has tenido bases imponibles negativas, podrás compensarlo con futuros beneficios. Esto se puede realizar  ya que no existen limitaciones temporales ni caducidad.

Hay que prestar especial atención, ya que, si la base imponible negativa está por debajo del 1.000.000 €, podemos obtener una compensación del 100%.

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