Si cuentas con una sociedad mercantil o decides crear una, deberás darte de alta como autónomo societario. Es importante entender que el régimen del autónomo societario tiene particularidades y características propias, especialmente en cuanto a su cotización, que difiere de la de un autónomo común. Conocer bien cómo funciona es fundamental, ya que influye en las obligaciones fiscales que debes cumplir y en la cuota que tendrás que pagar.
El autónomo societario
En este artículo encontrarás la siguiente información:
¿Darse de alta como autónomo o como sociedad?
¿Quiénes están obligados a ser autónomos societarios?
El autónomo societario en el IRPF: ¿nómina o factura?
¿Debe un autónomo societario repercutir IVA?
¿Es posible deducir el sueldo del autónomo societario?
La cotización de los autónomos societarios
¿Darse de alta como autónomo o como sociedad?
Al emprender, es importante decidir si te das de alta como autónomo o constituyes una sociedad, siendo la más común la Sociedad Limitada (SL).
Para tomar esta decisión, debes considerar los siguientes puntos:
Límites a la responsabilidad: Si creas una sociedad, tu responsabilidad se limita a la aportación realizada. En cambio, como autónomo, tu responsabilidad es ilimitada, lo que incluye tus bienes personales. Si el negocio fracasa, la sociedad protegerá tu patrimonio personal.
Alta como autónomo vs. sociedad: El alta como autónomo es más rápida y económica que la constitución de una sociedad. Para darte de alta como autónomo, solo necesitarás presentar el Modelo 036 (o 037) en Hacienda y el TA. 0521 en la Seguridad Social.
Por otro lado, crear una sociedad requiere elegir una denominación social, formalizar una escritura pública, registrar la empresa en el Registro Mercantil, entre otros trámites.
Tarifa plana: Tanto los autónomos como las sociedades pueden acceder a la tarifa plana, que consiste en una bonificación de las cuotas a la Seguridad Social.
Obligaciones: Las obligaciones fiscales y contables son más complejas para una sociedad que para un autónomo.
Actividad individual o en equipo: Si trabajas solo, puedes darte de alta como autónomo o constituir una SLU (Sociedad Limitada Unipersonal). Si emprendes con más personas, la opción será una sociedad, comunidad de bienes o cooperativa.
Si eres autónomo en lugar de tener una sociedad (como una SL), no pagas el Impuesto de Sociedades. En su lugar, como persona física, tributas a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Aquí tienes un desglose:
1. Tributación por IRPF
Como autónomo, tus ingresos menos tus gastos deducibles constituyen tu base imponible, sobre la que aplicas los tipos impositivos del IRPF.
El IRPF es un impuesto progresivo, lo que significa que el porcentaje que pagas aumenta a medida que ganas más. Los tramos para 2025 en España suelen ser similares a:
Hasta 12.450 €: 19%.
De 12.451 € a 20.200 €: 24%.
De 20.201 € a 35.200 €: 30%.
De 35.201 € a 60.000 €: 37%.
De 60.001 € a 300.000 €: 45%.
Más de 300.000 €: 47%.
¿Quiénes están obligados a darse de alta como autónomos societarios?
Existen casos en los que es obligatorio registrarse como autónomo societario, lo que depende principalmente de tener control efectivo sobre la sociedad y realizar funciones dentro de ella.
Se considera que se tiene control efectivo cuando:
Se posee al menos el 50 % de las acciones o participaciones, o cuando la suma de las participaciones propias y de familiares (hasta el segundo grado) alcanza este porcentaje, siempre que haya convivencia con ellos.
Se tiene el 33 % del capital social de la empresa.
Se posee al menos el 25 % del capital y se ejercen funciones de dirección.
Si no ejerces funciones en la sociedad, no será necesario cotizar como autónomo societario.
En resumen, los socios con control efectivo deben darse de alta como autónomos societarios en los siguientes casos:
Si son administradores activos de la sociedad (independientemente de si cobran o no por ello).
Si el socio tiene control efectivo pero no es administrador, solo deberá cotizar como autónomo si trabaja para la sociedad y recibe remuneración.
Si el socio con control no trabaja en la sociedad, no tiene obligación de cotizar.
Autónomo societario a efectos del IRPF: ¿nómina o factura?
Una de las dudas más comunes es si el autónomo societario recibe una nómina o debe facturar a la sociedad.
Dependerá de si la actividad se realiza de forma independiente. Si se ejerce de manera independiente de la sociedad, será necesario emitir una factura. Si la actividad no es independiente, se percibirá una nómina.
¿Debe repercutir el IVA?
La necesidad de incluir IVA en las facturas depende de si la actividad se desarrolla de forma independiente o no.
Si se ejerce de manera independiente, sí se aplicará IVA.
Si la actividad se realiza dentro de la estructura de la sociedad, no se aplicará IVA en las facturas.
Se considera que la actividad es independiente cuando se cumplen tres condiciones:
La actividad se organiza de manera autónoma, sin estar sometida a los criterios de la sociedad.
La remuneración está vinculada a los resultados, sin un sueldo fijo.
El autónomo societario asume la responsabilidad frente a terceros.
¿Es posible deducir como gasto el sueldo del autónomo societario?
A partir de sentencias del Tribunal Supremo en 2022, los autónomos societarios pueden deducir el sueldo que reciben de la sociedad en el Impuesto de Sociedades.
Antes, la Hacienda no permitía deducir este gasto, pero tras el fallo, ahora se reconoce que el socio recibe una retribución a cambio de su trabajo, y no se trata solo de una donación.
Es importante cumplir con ciertos requisitos para que el gasto sea deducible:
Debe estar reflejado en la contabilidad de la empresa.
La imputación debe hacerse conforme a los principios de devengo.
El trabajo del socio debe estar relacionado con el objeto social de la empresa.
La cotización de los autónomos societarios
Durante años, los autónomos societarios no podían beneficiarse de la tarifa plana de la Seguridad Social, algo que los excluía de esta bonificación.
Sin embargo, después de varias sentencias a favor de los autónomos societarios, en 2020 la Tesorería General de la Seguridad Social cambió su criterio y permitió que los autónomos societarios pudieran acceder a la tarifa plana.
El importe que debe abonar el autónomo societario será diferente al de los autónomos personas físicas, ya que no recibirá la tarifa plana de 80 euros, sino un 80 % de la base mínima de cotización.
Tras el primer año, se aplicarán bonificaciones progresivas, es decir, un 50 % durante los siguientes 6 meses y un 30 % en los últimos 6 meses del segundo año.
El autónomo societario: Guía esencial
Si cuentas con una sociedad mercantil o decides crear una, deberás darte de alta como autónomo societario. Es importante entender que el régimen del autónomo societario tiene particularidades y características propias, especialmente en cuanto a su cotización, que difiere de la de un autónomo común. Conocer bien cómo funciona es fundamental, ya que influye en las obligaciones fiscales que debes cumplir y en la cuota que tendrás que pagar.
El autónomo societario
En este artículo encontrarás la siguiente información:
¿Darse de alta como autónomo o como sociedad?
Al emprender, es importante decidir si te das de alta como autónomo o constituyes una sociedad, siendo la más común la Sociedad Limitada (SL).
Para tomar esta decisión, debes considerar los siguientes puntos:
Límites a la responsabilidad:
Si creas una sociedad, tu responsabilidad se limita a la aportación realizada. En cambio, como autónomo, tu responsabilidad es ilimitada, lo que incluye tus bienes personales. Si el negocio fracasa, la sociedad protegerá tu patrimonio personal.
Alta como autónomo vs. sociedad:
El alta como autónomo es más rápida y económica que la constitución de una sociedad. Para darte de alta como autónomo, solo necesitarás presentar el Modelo 036 (o 037) en Hacienda y el TA. 0521 en la Seguridad Social.
Por otro lado, crear una sociedad requiere elegir una denominación social, formalizar una escritura pública, registrar la empresa en el Registro Mercantil, entre otros trámites.
Tarifa plana:
Tanto los autónomos como las sociedades pueden acceder a la tarifa plana, que consiste en una bonificación de las cuotas a la Seguridad Social.
Obligaciones:
Las obligaciones fiscales y contables son más complejas para una sociedad que para un autónomo.
Actividad individual o en equipo:
Si trabajas solo, puedes darte de alta como autónomo o constituir una SLU (Sociedad Limitada Unipersonal). Si emprendes con más personas, la opción será una sociedad, comunidad de bienes o cooperativa.
Si eres autónomo en lugar de tener una sociedad (como una SL), no pagas el Impuesto de Sociedades. En su lugar, como persona física, tributas a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Aquí tienes un desglose:
1. Tributación por IRPF
¿Quiénes están obligados a darse de alta como autónomos societarios?
Existen casos en los que es obligatorio registrarse como autónomo societario, lo que depende principalmente de tener control efectivo sobre la sociedad y realizar funciones dentro de ella.
Se considera que se tiene control efectivo cuando:
Si no ejerces funciones en la sociedad, no será necesario cotizar como autónomo societario.
En resumen, los socios con control efectivo deben darse de alta como autónomos societarios en los siguientes casos:
Autónomo societario a efectos del IRPF: ¿nómina o factura?
Una de las dudas más comunes es si el autónomo societario recibe una nómina o debe facturar a la sociedad.
Dependerá de si la actividad se realiza de forma independiente. Si se ejerce de manera independiente de la sociedad, será necesario emitir una factura. Si la actividad no es independiente, se percibirá una nómina.
¿Debe repercutir el IVA?
La necesidad de incluir IVA en las facturas depende de si la actividad se desarrolla de forma independiente o no.
Se considera que la actividad es independiente cuando se cumplen tres condiciones:
¿Es posible deducir como gasto el sueldo del autónomo societario?
A partir de sentencias del Tribunal Supremo en 2022, los autónomos societarios pueden deducir el sueldo que reciben de la sociedad en el Impuesto de Sociedades.
Antes, la Hacienda no permitía deducir este gasto, pero tras el fallo, ahora se reconoce que el socio recibe una retribución a cambio de su trabajo, y no se trata solo de una donación.
Es importante cumplir con ciertos requisitos para que el gasto sea deducible:
La cotización de los autónomos societarios
Durante años, los autónomos societarios no podían beneficiarse de la tarifa plana de la Seguridad Social, algo que los excluía de esta bonificación.
Sin embargo, después de varias sentencias a favor de los autónomos societarios, en 2020 la Tesorería General de la Seguridad Social cambió su criterio y permitió que los autónomos societarios pudieran acceder a la tarifa plana.
El importe que debe abonar el autónomo societario será diferente al de los autónomos personas físicas, ya que no recibirá la tarifa plana de 80 euros, sino un 80 % de la base mínima de cotización.
Tras el primer año, se aplicarán bonificaciones progresivas, es decir, un 50 % durante los siguientes 6 meses y un 30 % en los últimos 6 meses del segundo año.
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